Lágrimas de soledad -Capítulo 8-

Hola! Martes... martes... tengo la tarea hecha por lo que... cambié la música del blog xD Espero les guste... son un par de canciones que pueden encontrar entre mis reproductores. Soy una persona que no sigue modas... más bien, en lo referente a música debe atraerme la melodía, la letra y el ritmo xD
Bueno... dejando de lado eso, les traigo un nuevo capítulo. Espero les guste y se animen a comentar... que finalmente hemos salido de la parte suave del inicio y vamos a comenzar con el -mi querido- drama!!
Comenten.
Opinen de la música.
Un abrazo :D

Capítulo 8


El momento había llegado.
La tensión podía sentirse en el aire. Silencio ocupaba el gran espacio de terreno, el que horas antes había estado lleno de gente moviéndose, de risas y alborotos de los más pequeños. Pero ahora mostraba un aspecto lúgubre que no auguraba nada bueno. Tal parecía estaban listos para una guerra, luchar a muerte por lo que necesitaban para lograr una espinosa paz.
Era complejo.
La espera tenía los nervios en punta de todos los lobos. También los suyos.
No lograba entender las palabras de Nicholas o tal vez… tal vez entendía, pero no quería aceptarlo. Estaba actuando como un verdadero niño, al menos así se sentía pues no podía ayudarse a sentirse cómodo con toda la situación. Su mundo había dado un giro de 360 grados de un momento a otro, sin pedir su opinión. Por lo que ahora estaba parado al lado de un hombre-lobo –un cambiaformas-. Un ser surrealista, pero la prueba estaba justo frente a él. Los ojos amarillos que centellaban a cada tanto entre la oscuridad de los árboles, el aullido estremecedor que cortaba el aire anunciando que no había nada cruzando sus fronteras.
Se había metido en la boca del lobo, sin juego de palabras, era la exacta realidad. Estaba en una situación para la que no estaba preparado. Nadie le había dicho que terminaría su noche de luto metiéndose en una confrontación o que un mundo nuevo sería abierto para él.
Un mundo paranormal. Un mundo que lo necesitaba para calmar una guerra en la que no tenía nada que ver, pero que había sido secuestrado con fin de mejorar la posición de uno de los lados.
Casi parecía una de las novelas favoritas de su madre. Sin mencionar que la mujer tenía un capricho culpable con las novelas paranormales, el que había negado cada vez que le regalaba un nuevo libro de ese tema, pero que nunca rechazaba del todo.
Era gracioso, si no fuera porque era su vida y todo era real.
Un vampiro venía por él, uno que creía que era su “consorte”, como en las viejas películas contemporáneas. Pero más que eso, un vampiro furioso con los lobos que lo estaban usando como carnada para lograr un acuerdo. Era curioso que el vampiro se sintiera insultado, cuando en realidad era Dorian el único afectado en realidad con todo el asunto.
Era un insulto. No podía verse de otra manera.
Dorian no quería mencionar lo humillado, dolido y miserable que estaba cuando Nicholas le explicó las razones de su captura. Aunque no estaba seguro de que hubiera sido más fácil que lo capturara el vampiro primero, la realidad es que se sentía desconsolado porqué ese hombre tan fácil había decidido usarlo como cebo. Sabía que la Manada no tenía opción, una guerra estaba acercándose entre ambas razas. Eso no significaba que de alguna manera –ridícula e infantil- se sintiera traicionado.
Pero nada era coherente, por lo menos, no en su mundo.
Se aferró a sí mismo cuando el silencio reinó, casi de golpe. Miró de reojo a Nicholas, este estaba parado en el centro del pórtico, sus brazos cruzados sobre su pecho y sus hombros rectos. Estaba en guardia. Su mandíbula apretada y un ligero gruñido podía escucharse vibrando en su pecho, no había dicho una palabra desde el momento que salieron de la oficina. Su convicción de lograr un pacto era evidente, aunque su expresión mostraba lo contradictorio de sus pensamientos con lo que podía llegar a pasar.
Estaba asustado. Todos lo estaban. Pero él era quien más tenía que perder, el hablar con sus padres solo le recordó que aún tenía mucho porqué vivir, aunque muchas de esas veces, no quisiera seguir haciéndolo.
—Nicholas —le llamó.
Estaba pegado a la puerta, de alguna tonta manera pensaba que podía huir al interior. Sabía que parecía un cobarde, pero no había podido ponerse al lado del hombre. Estaba rodeado por desconocidos, en un lugar extraño y a punto de vivir una locura. Sin mencionar que esos seres eran fuera de lo común… De nada serviría que corriera, cuando era un simple humano y ellos era... No eran humanos comunes.
Eso estaba más que claro.
Se aferró a sus brazos, casi hundiendo las uñas en su piel, temblando pese al abrigo que Nicholas le había dado. El Alpha le miró de reojo, apenas volviendo su cabeza de lado, lo suficiente para que uno de sus ojos amarillos le mirase fijamente.
—Yo… —vaciló.
Nicholas volvió su atención al frente.
—No dejaré que nada te pase, tienes mi promesa —murmuró lo suficiente alto para que pudiera escucharle.
Dorian apretó los labios juntos, su mirada fija en el suelo y su cuerpo pegado a la puerta. Quería creer en las palabras de Nicholas, pero el miedo, el silencio, era demasiado que se quedó callado. Solo le quedaba esperar y ver, sin saber que le deparaba ser la carnada.
No tuvo que esperar mucho.
No es como si el brusco silencio hubiera sido una alerta, tampoco que los lobos hubieran hecho algún sonido. Sino que, ante sus ojos, frente al porche, estaba cubierto por la oscuridad, pero la sombra era evidente. Había un hombre, que antes no había estado ahí.
Una sombra que resaltaba por los orbes rojos que casi ardían en la oscuridad.
Dorian lo observaba con la mirada desorbitada. No entendía cómo las luces se habían apagado de repente, tampoco cuando ese hombre había aparecido sin atraer la atención de la Manada.
Nicholas se tensó, apenas fue perceptible, pero se mantuvo en su lugar.
—Príncipe —dijo con un gruñido que no parecía nada amable.
Dorian volvió su atención a la sombra, al que debía ser el príncipe de los vampiros.
—Te has metido con el vampiro equivocado, lobo.


Lo había imaginado. Desde el momento que el consejo habló sobre hacer un trato con el hijo más joven de su enemigo, pero nunca se había hecho a la idea de entregar a su compañero, menos que ese vampiro fuera a sorprenderle.
Había aparecido casi de la nada, como si se hubiera materializado frente a su hogar. Sus ojos rojos brillaban en la repentina penumbra, claro que Nicholas podía verlos gracias a sus sentidos. Pese a ello, le sorprendía la capacidad mágica que el vampiro poseía, era evidente que no era un simple niño como el resto de chupasangre creían.
Era por algo el único heredero del mayor Nosferatu.
No pudo evitar gruñir. Era más que la presencia amenazante, había algo poderoso y tenebroso saliendo como hondas del vampiro.
—Príncipe de los vampiros —replicó sin importarle el zumbido en sus oídos que causaba la presencia de ese ser—. Es bueno sabernos con tu presencia.
Era alto, pasándolo por lo menos con cinco centímetros. También se notaba robusto, lo que era algo diferente a la complexión alargada de los vampiros que Nicholas había visto antes. Su piel pálida, más se notaba ligeramente sonrojada. Había calor saliendo de su cuerpo, así como su corazón latía. El príncipe era sin duda diferente a su especia.
El vampiro siseó.
—Quién te has creído para arruinar la mejor noche… —el sonido de sus pisadas acercándose eran deliberadas, seguro esperaba mostrar el poco interés que tenía en una amable conversación.
Para el vampiro Nicholas había robado a su consorte, de cierta manera lo entendía, pero eso no significaba que fuera a dejarse intimidar.
Bajó los tres escalones del pórtico, totalmente dispuesto a pelear. Solo el olor de miedo de su compañero le hizo detenerse de cambiar, odiaba la idea de que ese ser quisiera a Dorian. Odiaba la sola idea de pensar en entregarlo o tener que negociar su vida a cambio de su Manada.
La mirada del vampiro se movió de su persona a Dorian
—Lo has puesto en el medio… —murmuró—. ¿Acaso los lobos no entienden que los humanos no deben ser forzados a nuestro mundo? —bufó—. Pero más que eso… usarlo como cebo…
Nick se forzó a respirar.
—Necesitamos hablar… tu padre…
El vampiro lo interrumpió dando un paso acelerado, sus ojos brillando con ira.
—¡No es mi padre!
Nick frunció el ceño. Poco le importaba eso, quisiera o no quisiera admitirlo, todos sabían que eran padre e hijo.
—Eso poco me importa —respondió—. Lo que me importa es que ha declarado una guerra y… —hizo una mueca de molestia, odiaba la idea de pedir ayuda, pero esa era la razón por la que habían hecho todo eso.
Antes de que pudiera hablar, antes de que el vampiro pudiera negarse a cualquier cosa. Dorian se acercó a los escalones, el olor del miedo y dolor alertó a ambos haciendo que volvieran la vista al doctor.
Dorian tenía los ojos desorbitados, rojos y llenos de lágrimas que corrían por sus mejillas. Su expresión era desconsolada.
—¿Terrence? —su voz rota.

Continuará...


Comentarios

  1. T.T pobre Dorian.
    Gracias por este nuevo capítulo, aunque lo hayas dejado en la mejor parte jijijijijiji

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  2. Ayyyy Cele, pero como me dejas así?? dios lo has dejado en lo mejor, tendré que tener paciencia jajajajajaj, enhorabuena una vez más, me ha encantado, ahora solo espero, que ya me duele los dedos y la boca que decirlo, por dios comenten que sino nos quedaremos con las ganas. Miles de besos!!!

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  3. Este libro esta muy interesante y me dejas con ganas de mas
    Escribes muy padre
    Saludos

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  4. Muchas gracias!! Me encanta como escribes... tengo mucho que leo pero no e podio comentar pero ahora si.... gracias y fighting!!

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  5. buenisimo.... pero me matas al terminarlo así. gracias

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  6. No podes detenerla ahí !!! Es en contra de los derechos del lector ! enterate !
    Ahora no podre con mis ansias de saber como seguirá la historia... gracias muchas gracias !
    Jajaja noooo mentiraaa jajaja
    Buenísimo como siempre , gracias por otro increíble capitulo !
    Feliz domingo e inicio de semana , besos.

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  7. Hola la verdad me encanta la historia aunque aún voy en el capítulo 2 pero de lo que he leído me ha gustado bastante. Hace tiempo seguía tu blog y después perdí la dirección hasta ahora que la vuelvo a encontrar y es genial ya que retomará las historias en donde me quede.


    Aunque tengo una duda tu tenías una historia que eliminarse no recuerdo que era sobre un chico que tenía que ir a la boda de una persona pero creo que contrato a otro para que lo acompañará y no fuera sólo..... No recuerdo más pero de que estaba buena 😆.



    Gracias por actualizar al serie Dusha me encanta 😀. Cuidate y esperaré a que actualizes, sirve que me pongo al corriente con los capítulos que me faltan 😙

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  8. noooooooo....okay tendré paciencia...por favor por favor por favorrrrr...T-T por que Terrence aparece después de mucho?? continua por favo

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